El Instituto Chileno del Acero, ICHA, dio a conocer su último “Informe de Acero” donde entrega las cifras del consumo aparente durante el primer trimestre de 2022 y una comparación del quinquenio 2018-2022.

Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo del ICHA, informó que entre enero y marzo de este año el consumo aparente de acero en Chile, es decir la cantidad total de productos de acero laminado que resultan de la producción local, más las importaciones y descontando las exportaciones del país, en un período de tiempo, fue de 681 mil toneladas, que es casi equivalente al volumen del año 2020 en el mismo período (697 mil toneladas), pero con contexto económico, político y sanitario muy distintos. Esto significa, representa, señaló el ejecutivo una disminución del 16,1%. Con respecto a igual período de 2021.

En relación con los aceros largos, el informe arroja que durante el primer trimestre de 2022 el consumo aparente alcanzó un volumen de 322 mil toneladas, es decir la menor cifra del quinquenio 2018-2022, mostrando una baja del 16,9% respecto del año primes trimestre de 2021.

Específicamente, las barras de refuerzo para hormigón totalizaron un volumen de 292 mil toneladas, esto se traduce en una variación negativa de un 17,6% respecto del T1 del año anterior. Así, señaló Juan Carlos Gutiérrez, se reafirma el cambio de tendencia positiva en la tasa observado hasta noviembre del año 2021, a partir de dicho mes hasta marzo 2022, la tasa de consumo promedio es de -0,05%.

Siguiendo la misma tendencia, durante el primer trimestre de 2021 los perfiles también obtuvieron una variación negativa, en este caso de un -8,7% respecto de igual período del año anterior, alcanzando un volumen de 30 mil toneladas de consumo aparente.

En esta familia de productos, después de 20 meses de tasa promedio de consumo positiva iniciada en marzo de 2020, ocurre un punto de inflexión en noviembre de 2021, cambiando a una tasa promedio negativa de -0,02% hasta marzo 2022.

En los aceros planos, el consumo aparente durante el primer trimestre de 2022 alcanzó un volumen de 349 mil toneladas, lo que equivale a una caída del 16% respecto de igual período del año anterior.

Durante el primer trimestre de 2022, el consumo aparente de las planchas gruesas disminuyó un 50,8% en 2022 en comparación al mismo período del año 2021, alcanzando a 63 mil toneladas, lo que se traduce en 65 mil toneladas menos de consumo aparente en igual período.

Los aceros planos laminados en calientes tuvieron una crecimiento de un 8,2% del consumo aparente durante el primer trimestre de 2022 en comparación a igual período de 2021, alcanzando un total de 81 mil toneladas, el segundo más alto dentro del quinquenio.

En el T1 de 2022, los productos planos laminados en frío alcanzaron un consumo aparente de 34 mil toneladas, creciendo un 5,7% respecto del año anterior en igual período.

En 2022 durante el primer trimestre, los aceros planos revestidos alcanzaron un consumo aparente de 163 mil toneladas, reflejando una caída de 7,3% al comparar con el T1 del año anterior.

Desde noviembre de 2020 se venía observando una tendencia creciente y sostenida en la tasa promedio de consumo de aceros planos revestidos, que ha sido revertida a una tasa promedio de -0,09% a partir de enero 2022.

En los aceros planos laminados en caliente, la tasa positiva de consumo promedio observada desde mayo 2021 se ha visto atenuada a una tasa promedio de +0,01% a partir de diciembre de 2021.

Respecto de las proyecciones del consumo aparente de acero en Chile, el ICHA informó que para este año se espera que llegue a los 2 millones 578 mil toneladas, considerando un mínimo de 2 millones 285 mil y un máximo de 2 millones 871 mil toneladas. Como referencia, en 2021, el consumo de acero en Chile fue de 3 millones 287 mil toneladas.

El ICHA entrega elabora este Informe de Acero, recurriendo a fuentes oficiales como la World Steel Association, ALACERO, el Servicio Nacional de Aduanas y el Banco Central de Chile y la entrega en forma exclusiva a sus socios para que cuenten con un panorama acertado del mercado y facilitar su toma de decisiones, pero sin entregar proyecciones ni análisis de precios del acero.

El Instituto Chileno del Acero, ICHA, informó que el consumo aparente de acero en Chile durante 2021 llegó a 3 millones 287 mil toneladas, lo que significa un aumento del 38,8% con respecto a 2020 y es el mayor registro del quinquenio 2017-2021.

Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo del Instituto Chileno del Acero, ICHA, explicó que el por consumo aparente se entiende la cantidad total de acero producido en el país más las importaciones y descontadas las exportaciones. Agregó que la cifra registrada en 2021 “permitió retomar la tendencia positiva de los tres primeros años del quinquenio”.

“Este crecimiento se debe en parte a los niveles de inversión en construcción registrados en 2021, que superaron las 687 millones de UF, equivalente a un 12,8% mayor al registrado en 2020 e igualando la inversión en construcción de 2019, según el último informe publicado por la Cámara Chilena de la Construcción”, señaló Gutiérrez.

A lo anterior, dijo el ejecutivo, se suman los procesos de reposición de los niveles de inventarios de productos terminados, luego de verse afectada la producción internacional y las importaciones de acero debido a la pandemia en el periodo anterior.

El consumo aparente de aceros largos, que incluyen barras y perfiles, utilizados principalmente en las industrias de la construcción y metalmecánica, creció en un 23,3% respecto de 2020 alcanzando a un millón 518 mil toneladas, lo que la posiciona como la mejor cifra de los últimos 5 años.

Otra de las principales familias de productos de acero que se consumen en Chile corresponde a los aceros planos, principalmente a planchas y aceros especiales. Según el informe entregado por el ICHA, el consumo aparente de éstos creció en 2021 en un 56,3%, lo que significó un consumo aparente de un millón 743 mil toneladas. Ambos indicadores se posicionaron como los mejores del quinquenio reportado.

En términos per cápita, el consumo aparente de acero en 2021 llegó a 169 kg, lo que sitúa a Chile entre los mayores consumidores de acero por habitante en Latinoamérica.

Para este año, el ICHA proyecta que el crecimiento en el consumo aparente de acero en el país se mantendrá dentro del rango esperado y podría anotar un crecimiento del 4,8%, totalizando 3.128.000 toneladas.

El Instituto Chileno del Acero, ICHA, es el principal referente técnico en Chile dedicado a impulsar el uso del acero en sus diversos formatos y aplicaciones, generando estudios, capacitaciones y publicaciones técnicas destinadas a resolver las necesidades de los distintos sectores económicos que utilizan el material, impulsando la industrialización, el desarrollo sostenible y la economía circular, a través de la colaboración pública privada.

Así mismo, explicó Juan Carlos Gutiérrez, una de las principales labores del ICHA es la de preocuparse de mantener actualizada la normativa aplicada el Chile para los distintos productos de acero y así garantizar su calidad y correcto uso.

Entre enero y junio de este año, el consumo aparente de acero en Chile sumó un total de 1 millón 660 mil toneladas, equivalente a un incremento del 27% con respecto a igual período del año pasado, indicó Juan Carlos Gutiérrez, Director Ejecutivo del ICHA, lo que equivale “al mayor volumen del quinquenio 2017-2021”.

El ejecutivo explicó que el consumo aparente de acero es el resultado de la suma de la producción nacional más las importaciones y restando las exportaciones. Además, en esta oportunidad se consideró el consumo real de acero, que incluye la variación del inventario existente en el país.

Resultados por familias de productos

En relación con el consumo aparente de productos largos, que incluyen barras y perfiles, la cifra llegó a 753 mil toneladas, reflejando un crecimiento de un 12,4% respecto del 2020.

“El consumo aparente de barras en el primer semestre 2021 es el más alto de los últimos 5 años, alcanzando un volumen de 685 mil toneladas y una variación positiva de un 12,2% respecto del primer semestre del año anterior”, señaló el ejecutivo y destacó que este es uno de los principales insumos para la industria de la construcción.

En cuanto a los perfiles, utilizados principalmente en la industria metalmecánica, durante el primer semestre de 2021 obtuvieron una variación positiva de un 14,9% respecto del primer semestre del año anterior, alcanzando un volumen de 68 mil toneladas.

Otra gran familia de productos corresponde a los aceros planos, que incluye planchas laminadas en caliente y en frío, además de galvanizadas y aceros especiales. En este ítem, el consumo aparente en el primer semestre de 2021 alcanzó las 892 mil toneladas, presentando un crecimiento de un 42,3% respecto del primer semestre del año 2020 y el mayor del último quinquenio.

En estos productos destacó el incremento que tuvieron las planchas gruesas cuyo consumo aparente creció en un 88,6% respecto de igual período del año anterior, alcanzando a 356 mil toneladas, incrementando en 167 mil toneladas el consumo del período anterior.

Proyección para 2021

Juan Carlos Gutiérrez señaló que para este año se espera que el consumo aparente de acero se sitúe en el rango de las 3 millones de toneladas, lo que significaría un aumento de casi el 28% en relación con 2020 y lo ubicaría en el nivel que registraba el país en 2012.

“Estos resultados demuestran que la industria del acero en Chile respondió adecuadamente a la crisis y ha podido recuperarse en forma adecuada, e incluso superando las expectativas, asegurando la existencia de acero para la construcción, minería y la industria metalmecánica”, señaló Gutiérrez.

Informe de Acero

El ICHA publica trimestralmente para sus socios un informe completo respecto del consumo aparente de acero en Chile y es el único reporte en el país que detalla el comportamiento de las distintas familias de productos de acero y utilizando para su confección fuentes oficiales como son el servicio de Aduanas, el banco Central, la Asociación Mundial del Acero y la Asociación Latinoamericana del Acero.

Según informó ALACERO, el consumo de acero acumulado en el primer cuatrimestre del año registró un crecimiento del 27,9% en comparación con el mismo período de 2020, totalizando 25,1 millones de toneladas (Mt), impulsado por un mejor desempeño económico de los países de la región, y en particular por sectores consumidores como infraestructura, construcción civil y manufactura.

En abril, el consumo de acero aumentó un 71,3% respecto a igual mes del año pasado, alcanzando 6,7 Mt.

De enero a abril, se produjo un incremento del 27,2% de las importaciones totales respecto al mismo período de 2020. En cuanto a las importaciones intrarregionales, estas representaron el 11% de las importaciones totales en abril, por encima del 8,1% identificado en el mes anterior. Así, el mercado interno latinoamericano registró un crecimiento por encima del 10,4% identificado en el promedio de los tres primeros meses del año.

A su vez, las exportaciones intrarregionales representaron un 49,6% del total exportado por América Latina en abril. Esta cifra representa un crecimiento del 7,4% en comparación con el mes anterior, un nivel superior al promedio del 38,7% observado en el primer trimestre. Por lo tanto, las exportaciones fuera de la región disminuyeron y se situaron en el 50,4%, en un movimiento de mayor colaboración entre los mercados latinoamericanos. Sin embargo, en el acumulado de los cuatro primeros meses, las exportaciones totales fueron un 13% inferior al mismo período del año pasado.

Las actividades de comercio y consumo reflejan el buen desempeño de la producción de laminados, que entre enero y mayo creció 24,8% respecto del mismo período del 2020 para un total de 23.2 Mt. En mayo, la producción de laminados subió un 66,9% en comparación con mayo del año pasado, alcanzando 4,96 Mt.

La producción de acero crudo de mayo tuvo un alza del 3,2% sobre abril, acumulando entre enero y mayo un aumento del 19,8% respecto a los cinco primeros meses de 2020. Cabe destacar que mayo de este año produjo un 48,2% más que mayo del año pasado.

“Las empresas siderúrgicas de América Latina continúan respondiendo al reto de la recuperación significativa del consumo y apoyando el comercio regional. El mercado latinoamericano está evolucionando positivamente en su trayectoria de normalización; aunque las importaciones continúan representando un riesgo para la producción y el mercado regional”, dijo Alejandro Wagner, director ejecutivo de Alacero. “El acero sigue mostrándose fundamental para la recuperación de la crisis sanitaria y económica. Por lo tanto, es esencial reforzar las estrategias fiscales y monetarias de los países de la región y garantizar condiciones equilibradas de competencia”, agregó el ejecutivo.

El Instituto Chileno del Acero (ICHA) a través del Comité de Estanques, entregará próximamente al sector de la construcción, una publicación técnica con recomendaciones para el diseño estructural y sísmico, fabricación, inspección, montaje y control de calidad de estanques de acero.

Se proyecta que este documento sea utilizado tanto en la minería como en los sectores de celulosa, obras portuarias, refinerías, almacenamiento de combustibles, agua potable y ácido sulfúrico, entre otras, constituyendo un referente técnico para estos sectores.

Adicionalmente, el Comité de Estanques se encuentra trabajando en la elaboración de un anteproyecto de norma chilena de Diseño Estructural de Estanques de Acero, el que se estima será entregado al Instituto Nacional de Normalización (INN) a mediados del 2021, para luego iniciar el proceso de consulta pública y preparación de norma chilena.

Ante la creciente propagación del COVID-19 en el país, y el estado excepcional de catástrofe vigente desde el 18 de marzo que genera restricciones de movimiento y derechos de propiedad, el Instituto Chileno del Acero (ICHA) en su rol de referente técnico del material en nuestro país informa lo siguiente:

  1. La experiencia internacional indica que, frente a la emergencia, será necesario adecuar, modificar y/o ejecutar infraestructura crítica para uso público de forma acelerada. Se identifican inicialmente requerimientos a nivel nacional de atención hospitalaria, servicios públicos, acopio y distribución de alimentos.
  2. El acero es un material indispensable para la construcción en tiempo de crisis, en consideración a sus diversas aplicaciones, tanto para modificar instalaciones existentes como para nuevas construcciones.
  3. La detención en el suministro de acero puede retrasar la construcción de casi 95.000 viviendas sociales que el Ministerio de Vivienda tiene en ejecución en este momento, afectando con ello directamente a una población cercana a 500.000 personas.

El Instituto Chileno del Acero hace un llamado a la industria y al gobierno a mantener la producción y el suministro de productos de acero, como parte de la solución a la infraestructura que esta emergencia requerirá a nivel nacional.

El vicepresidente del Colegio de Ingenieros y Past President de ICHA compartió con “Acero al Día”, en vísperas del seminario “Terremoto del Maule 27F: Evolución, Desafío e Impacto Mundial”, respecto al crecimiento del acero en los últimos diez años, afirmando que todavía queda mucho trabajo por hacer.

El jueves 27 de Febrero se realizará el Seminario “Terremoto del Maule 27F: Evolución Desafío e Impacto Mundial”, luego de los 10 años que han transcurrido tras el sismo del 2010. El evento, organizado por el Consejo Civil del Colegio de Ingenieros de Chile y que cuenta con el auspicio de ICHA, tiene por objetivo realizar una reflexión sobre el impacto que significó el sismo del año 2010, de magnitud 8.8 en la región del Maule en Chile, desde dos puntos de vista: La sismología y la ingeniería.

Sergio Contreras, vicepresidente de la institución y past president de ICHA, señaló que hasta el día de hoy, “el acero es considerado como un material para estructuras industriales y mineras”. Asimismo, piensa que hace falta una mirada de mayor profundidad, ya que (el acero) es un componente que logra maximizar beneficios en las construcciones, “En varios proyectos de los que he sido parte, el acero ha ahorrado una cantidad de tiempo considerable, debido a que es fácil montar, ayudando así a reducir los plazos y mejorar los resultados”.

A partir del trabajo liderado por el Instituto Chileno del Acero, actualmente Chile dispone de un marco normativo actualizado y oficial que vincula el diseño estructural, los requisitos de los aceros para usos estructurales, el proceso de fabricación, el montaje y la inspección técnica. Con esta plataforma normativa, los atributos sísmicos del acero: relación resistencia / peso, ductilidad, confiabilidad estructural tienen una mayor posibilidad de utilización en nuestro país.

Las edificaciones en altura con estructuras de acero representan un desafío para la construcción, debido en parte al prejuicio que existe sobre su resistencia en terremotos. No obstante, el ex presidente de ICHA desmiente dichos rumores, “Hay un mito que es nefasto, donde dicen que el acero es un material inadecuado sísmicamente, pero eso es totalmente falso”.

Si deseas participar en el Seminario, inscríbete de manera gratuita acá 

 

 

Desde sus orígenes en el año 2017, ICHA participa activamente en el Consejo de Construcción Industrializada – CCI, iniciativa que tiene como objetivo promover un cambio cultural y formativo en todas las capas de un sector tradicional.

Los métodos actuales de construcción en Chile producen ciertas externalidades negativas, como residuos, ruido, polución y plazos extensos de ejecución, aspectos que afectan directamente al entorno del lugar donde se levanta algún proyecto. El escenario nacional y mundial actual, con escasez de recursos naturales y emergencia climática, obliga a buscar nuevas e innovadoras opciones de construcción, en vías del desarrollo sustentable para el ámbito nacional.

Con el objetivo de enfrentar esta situación nace el Consejo de Construcción Industrializada – CCI, programa que tiene como objetivo aumentar la penetración de soluciones en la edificación pública y residencial en Chile que mejore la productividad y la sustentabilidad del sector, y del cual ICHA es un organismo patrocinador.

La construcción industrializada se refiere al total o un fragmento de una edificación fabricada fuera del sitio de construcción, lo que entrega beneficios, como mayor productividad, reducción de interferencias e imprevistos, ahorro de mano de obra, menores tiempos y costos de ejecución, mejor gestión de residuos, mayor valor de activo, excelencia en la calidad, aumento de la seguridad laboral y un mayor cuidado del medio ambiente.

Al tratarse de soluciones industrializadas, el rol del acero es fundamental, ya que el acero permite la prefabricación tanto de elementos y componentes como de módulos completos constituyentes de una construcción. Ejemplos de estas aplicaciones son los baños modulares prefabricados completamente terminados en una fábrica, los que posteriormente son trasladados y montados en la obra de construcción, ya sean para viviendas en extensión o para edificaciones en altura. Otras aplicaciones del acero en la industrialización de la construcción son las edificaciones en altura con estructuras compuestas de un núcleo de hormigón con columnas y vigas de acero, optimizando la utilización de los espacios, los tiempos de construcción, el personal y disminuyendo los residuos. A esto se suma que el acero es un material maleable y se puede reutilizar, por lo que es ideal para un lograr una construcción sustentable.

Este último punto es esencial, ya que cerca del 90% del consumo de acero en Chile se destina a la construcción y a la minería. Asimismo, el acero tiene un potencial de utilización en edificación de oficinas y construcciones habitacionales.

Invitamos a las empresas del sector acero a sumarse a esta importante iniciativa de desarrollo sustentable para el País. Más información en www.construccionindustrializada.cl

En una nueva edición de la revista Negocio & Construcción nuestro Director Ejecutivo, Juan Carlos Gutiérrez, resalta la importancia de contar con un sólido cuerpo normativo, que permita ser aplicado efectivamente en los proyectos.

Los viaductos del proyecto serán construidos con estructuras de acero. Este material será esencial para optimizar los plazos de ejecución, debido al poco tiempo disponible para su desarrollo.

Uno de los grandes problemas viales hoy en día en Santiago radica en el anillo incompleto de Américo Vespucio del sector oriente, que provoca grandes congestiones sumado al creciente flujo vehicular de la zona. Para solucionar dicho asunto, la compañía titular de SACYR, concesionaria AVO, dio inicio en marzo de 2019 a la extensión de la autopista en aproximadamente 9 kilómetros, pasando por las comunas de Huechuraba, Recoleta, Vitacura, Las Condes, La Reina y Ñuñoa.

El tramo contempla, además, la construcción de un túnel de dos kilómetros de largo por debajo del Cerro San Cristóbal y el Río Mapocho. La empresa EDYCE, socia activa del Instituto Chileno del Acero, tendrá la  responsabilidad de construir el viaducto con base de acero de 1,2 kilómetros para conectar la zona de El Salto con el futuro túnel. El gerente comercial de la compañía, Sergio Sierra, señala que el proceso de montaje iniciará en abril tras el avance de las obras de AVO: “En este momento las obras están en la fase de la construcción de los pilares, actividades que deberían terminar en julio. Luego vienen unas adecuaciones viales y tras eso, comenzamos nosotros. Sin embargo, por la congestión vial que genera, solo podemos montar un tramo al mes y eso es en un fin de semana”, señaló.

Ante los problemas de construcción, uno de los aspectos esenciales es la utilización del acero. ¿Por qué es tan importante este material? Según Sierra, además de su excelente calidad, ayuda en la aceleración de la obra: “Es más liviano que otros materiales, tiene una construcción mucho más rápida, ya que se puede prefabricar y con dos grúas se monta. Mientras que con otros no se puede debido a que son más pesados, por lo que se tendría que hacer “In Situ” y eso deja muchos problemas viales. El acero logra la velocidad de montaje requerida”.

Actualmente, en los países más industrializados como en EE.UU, China, Japón o Europa, utilizan el acero para sus edificios y puentes debido a su alto nivel de control de calidad, su facilidad de modificar y reparar, sumado a que arquitectónicamente maleable y además, es sostenible y reciclable. Podemos ver ejemplos como el Puente de Akashi Kaikyo que conecta Kobe con Awaji, Brooklyn de Nueva York o el María Pía en Lisboa.

La obra significa un gran impacto en términos de sustentabilidad, ya que según Sierra, “el objetivo está centrado en lograr el menor impacto a las comunidades durante la ejecución en la obra. Mientras estemos trabajando, lo ideal sería lograr obstruir lo menos posible en el ámbito vial”. Por tal razón, durante estas semanas han estado atentos a los feedback de AVO respecto al comportamiento del tránsito, con el objetivo de ir corrigiendo la metodología de montaje hasta que llegue el día de inicio de la obra, que sería en abril.

Según datos del Ministerio de Transporte, se prevé que los trabajos finalizarán a mediados del 2022. El impacto de la obra no solo influirá en una disminución de un 75% en los tiempos de viaje, sino también en las emisiones de CO2 en un 15%. Logrando así un mayor bienestar a la comunidad.