Este laboratorio fue creado en 1998 por el área de ciencias de los materiales del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile, USACH, aprovechando las instalaciones de la Universidad y la ventaja de ser una institución a nivel nacional que imparte la especialidad de metalurgia.

Ya en 2020 había sido acreditado por el MINVU y desde 2014 está acreditado por el Instituto Nacional de Normalización (INN) como laboratorio NCh ISO 17.025, como requisito obligatorio para pertenecer a los Registro Oficial de laboratorios de Control Técnico de Calidad de Construcción del MINVU. Además, SIMET-USACH está acreditado como certificador de productos de aceros bajo la norma NCh ISO 17.065, en las siguientes normas:

  • NCh 203: Aceros de uso estructural – Requisitos
  • NCh 3518: Acero – Perfil Abierto estructural de acero al carbono conformado en frío – Requisitos
  • NCh 3578: Acero – Tubular estructural de acero al carbono conformado en frío con costura – Requisitos

Alfredo Artigas, director del laboratorio, señaló que un nuevo actor en el mercado de la certificación de los aceros estructurales beneficia a los clientes al existir una mayor competencia.

Artigas asegura la calidad de los servicios prestados, indicando que “todos nuestros inspectores son ingenieros, además entregamos una atención personalizada que nos diferencia de la competencia”.

El profesional indicó que su misión será la de educar a los clientes en materia de certificación de productos de acero estructural “queremos evangelizar haciendo cursos de cómo funciona la certificación y no cometer errores”, señaló.

 

En el largo camino de la vida encontramos muchos hombres señeros con espíritus e inteligencia que sobresalen y aquellas personas, que han sido nuestros referentes en ese camino se mantienen allí, aún más allá de la vida, firmes en el recuerdo.

Este es el caso de Iván Matesić, quien fue alguien que definió caminos y forjó, de manera sólida, una actitud frente al trabajo y al desarrollo empresarial de la industria de la fabricación de estructuras de acero. Para ello prestó una colaboración incansable, sólida y consistente al ICHA en el desarrollo de manuales y normas para mejorar esa actividad y, en general, la calidad de la industria.

Pero Iván no solamente aportó su trabajo, también entregó su espíritu y su inteligencia a una vida íntegra que llegó a su familia y a todos lo que lo rodeamos, en acciones que nos permitieron tener una gran amistad, a través de nuestra actividad profesional, de compartir momentos cálidos de esparcimiento, de recorrer cumbres buscando tocar el cielo azul.

La temprana partida de Iván nos deja un recuerdo difícil de superar, una pérdida que tendemos a sentir como irremplazable; y que, sin embargo, no es definitiva. Hoy es importante seguir su ejemplo y afrontar su ausencia con voluntad férrea y el corazón dúctil como el acero.

Rescatemos hoy, en recuerdo de Iván, esas palabras de Ezra Pound:

 

Me quedé inmóvil siendo un árbol en el medio del bosque,

Conociendo la verdad de cosas nunca antes vistas.

 

Sergio Contreras A.

Con la publicación de este Decreto Exento, culmina un trabajo iniciado por el ICHA en 2014 cuando realizó el primer Monitoreo Técnico de la Calidad de Parrillas de Piso y cuyos resultados arrojaron que el 50% de las muestras testeadas presentan graves deficiencias en los ensayos de carga, lo que podría desencadenar deformaciones superiores a las esperadas en las estructuras. Además, el 67% presenta incumplimiento en la geometría y espesores.

Motivado por estos resultados, ICHA impulsó la conformación de un comité cuya misión era estudiar e impulsar la realización de una norma chilena actualizada que regulara los requisitos mínimos de diseño, fabricación y comportamiento de parrillas de piso. Así, en 2018 se presentó al INN un borrador de norma chilena actualizada relacionada con este producto con el fin de avanzar en materias de seguridad, productividad y calidad de las construcciones.

El Instituto Nacional de Normalización informó que durante 30 días estará habilitado en el link / http://www.consultapublica.cl/el anteproyecto de la norma chilena prNCh3703 – Sistemas de Almacenamiento de Estructuras de Acero – Requisitos, para que los interesados puedan conocer y opinar al respecto. Así, hasta el 20 de enero de 2021 se recibirán los comentarios o propuestas de modificación respecto al proyecto de norma.

Juan Carlos Gutiérrez, Director Ejecutivo del ICHA señaló que el anteproyecto de norma actualmente en consulta pública es el resultado de un trabajo colaborativo entre profesionales y empresas del comité de estanterías metálicas de ICHA, incorporando los estándares internacionales y la normativa chilena vigente.

Los interesados pueden acceder también al proceso de consulta a través de la página web del ICHA www.icha.cl.

El lunes 21 de diciembre, el ICHA realizó un seminario de difusión técnico sobre “Protección sísmica de racks para almacenamiento industrial por medio de la implementación de un dispositivo de aislamiento basal con resistencia a tracción”, estudio realizado por profesores de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

Se explicó que la industria de racks en Chile se ha desarrollado considerablemente, pero que la protección sísmica de ella no ha avanzado a la par con la tecnología que se aplica para la protección de edificios

El profesor del Departamento de Ingeniería Civil de dicha casa de estudios, Nelson Maureira, director del proyecto, expuso sobre esta investigación cuyo objetivo es conseguir un diseño de racks antisísmicos que permitan mejorar la seguridad para las personas, la reducción de pérdidas y mantener la continuidad de las operaciones de las empresas que utilizan estos sistemas de almacenamiento.

Maureira señaló que la investigación, cuenta con el financiamiento de FONDEF, se encuentra con un 50% de avance y que la solución propuesta es usar un aislamiento basal mediante dispositivos de rodadura con resistencia a la tracción, permitiendo la disipación de la energía generada por el sismo.

Indicó que los primeros ensayos realizados en una mesa vibradora de efecto armónico demuestran reducciones de hasta un 70% en la resistencia basal de la estructura de acero.

El seminario fue transmitido en directo por el canal de Youtube del ICHA, y se puede revisar nuevamente en www.icha.cl

FRIEDR. ISCHEBECK GmbH es una empresa alemana con 140 años de experiencia y uno de los principales fabricantes de soluciones geotécnicas, sistemas de entibación y encofrados. En 1980 inventó la barra autoperforante de acero que rápidamente se convirtió en un éxito en el mercado de la geotecnia.

Este producto se utiliza tanto en túneles, minería, obras de infraestructura como puentes y edificios.

En agosto de 2018 ISCHEBECK decidió instalarse directamente en Chile y este año se hizo miembro del ICHA. Su gerente general, Gonzalo Herrera, explicó que esta decisión se tomó por ser el Instituto Chileno del Acero una organización autónoma, que se dedicada a la investigación y promoción de los usos del acero y que además “pone en el tapete temas transversales”.

“Queremos aportar con nuestra experiencia para avanzar en el desarrollo de publicaciones técnicas de diseño, instalación e inspección técnica de las barras autoperforantes, ya que hoy no existe ningún documento relacionado”, señaló Gonzalo Herrera.

Explicó que el objetivo de la empresa es ayudar al ICHA a trabajar en el desarrollo de una norma técnica para estos productos “ya que hoy se utilizan barras autoperforantes que están destinadas a durar dos años en proyectos que tienen un diseño de por vida”.

 

 

El director ejecutivo del ICHA, Juan Carlos Gutiérrez, participó en el webinar organizado por la CDT “Prefabricados en la Construcción” con el tema “Experiencia y desafíos en prefabricados en acero” y se refirió a las ventajas que entrega el acero en la prefabricación de obras.

Indicó que con el acero se consiguen costos más competitivos, capacitación permanente de los operarios y además existe una disponibilidad de información técnica para el diseño y la construcción.

Gutiérrez indicó que el ICHA está participando activamente en el Consejo de Construcción Industrializada, particularmente en la iniciativa de desarrollo de una norma chilena de glosarios técnicos que se utilizan en la construcción industrializada. Precisó que la prefabricación es un proceso donde se incorporan a la construcción elementos prefabricados fuera de obra, mientras que la industrialización es una producción en serie que utiliza métodos predeterminados, conocidos y repetitivos, con tecnología clasificada y certificada, es decir utilizando métodos claros y controlables.

A raíz de esto, Gutiérrez señaló que, desde la perspectiva del ICHA, la industrialización requiere de normas técnicas, certificación y verificación.

Refiriéndose a la construcción industrializada en acero, señaló que “nos encontramos con un elemento calidad uniforme y susceptible de ser sometido a un proceso de control de calidad que garantice el estándar definido en el diseño y que se puede verificar al término del proceso de construcción”.

En este proceso de construcción, el director ejecutivo del ICHA enumeró las ventajas del acero. Explicó que “es un material que proviene de un proceso industrial que permite un control de calidad desde su génesis y es un producto que sirve para obras de montaje, es una faena seca, reduce los excedentes en obra, la exigencias de bodegaje, los plazos de construcción y los costos. Además, mejora el control y la gestión de calidad y con ello la calidad final de la obra”.

Gutiérrez explicó que el ICHA ha realizado un trabajo normativo intenso en los últimos años. Citó la norma de diseño de estructuras de acero que databa de 1977. Gracias a este trabajo en 2016 el Instututo Nacional de Normalización aprobó la norma de diseño de estructuras de acero con perfiles laminados y soldados NCh427/1, y en diciembre de 2019 la norma de diseño de estructuras con perfiles conformados en frío NCh427/2. “Es decir hemos, actualizado una brecha tecnológica del orden de 40 años y así el país dispone de normas para diseño de estructuras que están actualizadas lo que permite aumentar la participación de distintos actores desde el punto de vista del diseño”.

Respecto del desarrollo normativo para la fabricación y el montaje de estructuras de acero, Gutiérrez señaló que la brecha era mayor aún, pues la norma anterior databa de 1957. Ésta norma fue actualizada y aprobada por el INN en 2017, permitiendo que los estándares técnicos se adapten a la realidad actual de la construcción. “Es decir, los principales productos con los cuales se puede diseñar, fabricar y montar estructuras de acero, disponen de normativas chilenas certificables. Esto es una realidad que no existía en nuestro país y que hoy permite sentar certezas sobre las cuales se puede construir y desarrollar proyectos con integración temprana de actores”, indicó el director ejecutivo del ICHA.

Sobre los desafíos de la construcción industrializada en acero, Gutiérrez señaló que se requiere la involucración temprana en las etapas del diseño de una obra, además de reforzar la capacitación y certificación. “En el ICHA tenemos a disposición el Código de Mejores Prácticas para Construcciones en Acero, además del libro Proyectar en Acero: Práctica Chilena y próximamente presentaremos un nuevo libro sobre Diseño de Estructuras de Acero”.

Esta fue una de las principales conclusiones del nuevo “Encuentros de Acero” organizado por el ICHA con el apoyo de la CDT y donde el tema de análisis fue “Reapertura de obras de construcción y abastecimiento de acero”.

Soledad Santelices, gerente de sostenibilidad empresarial de la CCHC, señaló que debido a la pandemia la industria de la construcción perdió un 35% de sus puestos de trabajo. Ante esto, explicó se desarrollaron estrictas medidas de higiene y seguridad que permitieran reiniciar las obras.

Explicó que se desarrolló un Protocolo Sanitario el que deben suscribir tanto empresas constructoras como sus proveedores, para obtener los permisos de trabajo. A la fecha hay 1.500 empresas y 3.450 obras inscritas a lo largo del país.

Además, se dispuso de un canal de comunicación directo con las comunidades para resolver sus inquietudes y dudas respecto de las reapertura de obras y posibles contagios que pudieran generar entre los vecinos.

Ricardo Saavedra, coordinador de seguridad y salud laboral de la CCHC expuso sobre los protocolos de seguridad para los proveedores de la construcción. Señaló que el peak de cierres ocurrió entre mayo y junio, pero que ahora la mayoría de esas obras están operando nuevamente. Agregó que “el trabajo realizado en materia de seguridad permitiría seguir operando aún en cuarentena y eso es un gran impulso para la reactivación de la industria y la economía del país”.

Dijo que la CCHC mantendrá este protocolo sanitario al menos durante todo el próximo año para que las empresas de la construcción puedan seguir operando. Esto, dijo, le debería dar tranquilidad a la industria.  Agregó que “las condiciones están dadas para que la industria de la construcción siga operando bajo las condiciones de seguridad impuestas por la autoridad, la CCHC y las mutuales de seguridad, sobretodo en el caso de que se retomen las cuarentenas.

Como en todas las versiones de Encuentros de Acero, Juan Carlos Gutiérrez, director ejecutivo del ICHA expuso sobre el consumo aparente de acero en Chile. Dijo que con respecto al mes pasado, la proyección de consumo aparente de acero se redujo de – 23% a – 19% para el año 2020. En tanto, para el año 2021 se espera una recuperación del índice en 10%.

Con más de 3.000 personas, el Congreso Virtual Alacero 2020, se celebró el martes 10 de noviembre. Fue la primera vez que el evento anual de la asociación ocurrió de manera totalmente en línea. El encuentro dio a conocer el panorama actual de la industria siderúrgica en América Latina, así como las perspectivas de los expertos más influyentes del mundo por el resto de este año, el 2021 y acerca del futuro.

En la apertura del Congreso, su presidente Máximo Vedoya destacó que “el grado de desarrollo de la región nos muestra que tenemos aún muchas oportunidades para crecer. Un indicador que usamos en la industria es el Consumo de Acero Aparente, en América Latina este consumo de acero es de100 kg por habitante, en Estados Unidos es de casi 300kg, pero en China está en los 630kg por habitante. Hay espacio de crecimiento en nuestros países, ya sea en la fabricación de bienes durables, como en la necesidad de infraestructura, energía y vivienda.”

En el primer panel, de analistas, participaron Dani Rodrik, uno de los 100 economistas más influyentes del mundo; Andrés Malamud, especialista en instituciones democráticas, política exterior y procesos de integración regional y Andrés Oppenheimer, comentarista de CNN y uno de los intelectuales más influyentes en América Latina. En sus exposiciones hubo un hilo conductor: la educación y la reindustrialización son necesarias para poder competir en una economía en la que el modelo hiper globalizado se agotó y se construyen cadenas de proveeduría regionales. La posibilidad de atraer estas cadenas dependerá de la capacidad de integración regional y de políticas públicas y acciones privadas que contribuyan a su desarrollo. Además, para hacerlo en un contexto cada vez más tecnológico y robotizado, se requiere de mejores sistemas de educación, mayor capacitación de los trabajadores y cohesión social, en una región en la que la desigualdad es uno de los grandes problemas. Moderado por Paolo Rocca, presidente y CEO del Grupo Techint, quien resumió el panel comentando que “América Latina tiene hoy una oportunidad histórica de convocar a un desarrollo industrial y a un desarrollo de su cadena de valor integrada con una dinámica importante.”

El encuentro sacó a la luz la visión de las administraciones públicas sobre la desigual recuperación de la economía en las distintas regiones. El rol de los gobiernos en el nuevo contexto fue discutido también con Dra. Graciela Márquez Colín, Secretaria de Economía de México, quien resaltó el rol de las Pymes y destacó que Latinoamérica debe aprovechar la relocalización para atraer empresas que migraron hacia China. “Debemos hacer atractivos nuestros países a esas empresas en momentos donde se están acortando las cadenas globales”, dijo. Por su parte, Carlos Alexandre da Costa, Secretario Especial de Productividad, Empleo y Competitividad del Ministerio de Economía de Brasil indicó que “el proceso de reindustrialización es posible gracias a un entorno macroeconómico adecuado, pero también a una serie de micro reformas diseñadas para garantizar un buen escenario para los negocios”. El debate fue moderado por Sergio Leite de Andrade, CEO de Usiminas.

Al final de la reunión los participantes pudieron escuchar de los CEOs de las empresas de acero más grandes de la región sus perspectivas en América Latina y los desafíos hacia adelante en todos los países. La mesa contó con la participación de Máximo Vedoya, CEO de Ternium y presidente de Alacero; Carlos Zuluaga, CEO de Acesco; Gustavo Werneck, CEO de Gerdau; Jefferson de Paula, CEO de ArcelorMittal; y Raúl Gutiérrez, CEO de Deacero. La moderación del debate estuvo a cargo de Maria Juliana Ospina, Directora Ejecutiva del Comité Siderúrgico de la Asociación Nacional de Industriales de Colombia (ANDI).

“La industria del acero latinoamericana es una industria muy competitiva en términos globales. Tenemos muchas ventajas diferenciales con Asia, que en condiciones justas de mercado nos destacan. La industria es parte de la solución para la integración regional; es el motor de crecimiento social, tractora de PyMES y generadora de empleos de calidad para responder a una América Latina que reclama crecimiento, desarrollo y sobre todo mayor inclusión. Latinoamérica tiene una oportunidad histórica de realmente hoy hacer una diferencia y volver al camino de crecimiento”, dijo Máximo Vedoya, presidente de Alacero.

Con un formato virtual, debido a la contingencia, se realizó el cuarto “Seminario Internacional de Construcción Industrializada: Industrialización en tiempos de reactivación”, organizado por el programa Construye2025 de Corfo y el Consejo de Construcción Industrializada (CCI), más el apoyo de la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT).

El encuentro fue inaugurado por el vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Carlos Zeppelin, quien se refirió a los desafíos sanitarios, económicos, sociales y ambientales que enfrenta la industria y el rol que juega la industrialización frente a ellos. “La construcción industrializada es una muy buena herramienta, que reduce impactos en obra y minimiza los residuos de la construcción. La invitación es a que las acciones se implementen ya, buscando la eficiencia y los mejores estándares, a confiar y construir confianza, trabajando en equipo”, afirmó.

En ese contexto, el gerente de Construye2025, Marcos Brito, llamó a ampliar la mirada sobre la industrialización, la que va mucho más allá de prefabricar. “Es un concepto mucho más amplio, que involucra ordenamiento y una manera de producir mucho más eficiente”, señaló.

Por su parte, la presidenta del CCI, Francisca Cruz, hizo hincapié en lo complejo que ha sido el año para un rubro “tremendamente expuesto a la mano de obra in situ, que ha tenido dificultades muy grandes para poder mantener la continuidad operacional”. Por eso, es que la industrialización -según dijo- no es solo una tendencia, sino una necesidad. “Cuando el ambiente es más controlado, hay más certidumbre y seguridad”, acotó.

Pero la industrialización también responde a la necesidad de reducir los residuos, un punto al que las empresas están poniendo cada vez más atención. Asimismo, la presidenta del CCI, valoró el rol de la innovación y la digitalización en la oferta y la estrategia de negocios.

 

La mirada internacional

Una de las invitadas al seminario fue la socia de McKinsey & Company en Madrid, Maria Joao Ribeirinho, quien reafirmó el enfoque industrial que está tomando el rubro en un escenario en que los requisitos de sostenibilidad son cada vez más amplios. En este ámbito, las tendencias de futuro son, al menos, tres, en su opinión: la industrialización, la digitalización y la entrada de nuevos actores. “En diferentes lugares del mundo hablamos de modularización: unidades individuales, a veces paneles; unidades volumétricas; o estructuras completas. Podemos tener diferentes constructos para lo que es modular y aunque el término módulo es cada vez más popular, no hay una sola solución para todos los proyectos. Pero, lo más importante es que estamos viendo una mentalidad más modular en la industria: paneles 2D, 3D o estructuras modulares completas”, afirmó.

Según la especialista de McKinsey & Company, lo importante es pensar con una “mentalidad modular”, para poder dividir el producto en componentes. “Una construcción modular puede ayudarnos a disminuir tiempos y tiene menor variabilidad en los resultados, que son competitivos y sustentables, porque el proceso genera menos contaminación y menos materiales sobrantes”, indicó.

En este sentido, el camino apuntaría a aumentar la escala y sofisticar la fabricación de módulos, hacer modelamiento 3D, gestionar la colaboración digital aumentada y mejorar la programación de los proyectos y la ejecución offsite. “Las herramientas digitales nos pueden ayudar con la eficiencia en la gestión de la mano de obra”, argumentó Maria Joao Ribeirinho.

Respecto a la irrupción de nuevos actores, la invitada internacional comentó que, en el espacio modular, ya existen muchas empresas que hacen la estandarización en la producción de módulos y otras que se mueven en el e-commerce. “Esto genera mucha más competencia y transparencia de los precios”, afirmó.

Finalmente, compartieron sus puntos de vista Scott Fisher, CEO de PrefabNZ en Nueva Zelandia; y Johann Betz, fundador de Offsite Design. Este último, puso énfasis en el desafío de construir viviendas asequibles y de buena calidad; mientras que el primero aseguró que el Lean Manufacturing debiera ser la piedra angular de la industria, ya que la construcción offsite está por sobre esta base. “La producción limpia sin desperdicios debiera ser un requerimiento fundamental”, señaló Fisher.